Reafirma el presidente de Rusia, su convencimiento en la estructura de un mundo multipolar
Putin subrayó la necesidad de preservar y defender la paz

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, reiteró hoy su convencimiento en la estructura de un mundo multipolar más justo que se está moldeando hoy en día, al intervenir en una recepción con motivo de la celebración del aniversario 81 de la victoria en la Gran Guerra Patria.
Putin señaló que la arquitectura multipolar debe basarse en las normas de la Carta de la ONU en su totalidad y plenitud, partir del principio de la seguridad igual e indivisible, tener en cuenta la diversidad cultural y civilizatoria de los pueblos del planeta y su derecho a decidir por sí mismos su destino, y seguir las tradiciones y los mandatos de sus antepasados.
En esa línea, Putin subrayó la necesidad de preservar y defender la paz, la tarea heredada a las futuras generaciones por aquellos que lucharon por un mundo justo y libre.
En ese contexto, Putin destacó la victoria del pueblo soviético sobre el nazismo y el fascismo como un ejemplo de que el amor a la patria y la solidaridad entre los pueblos en la lucha por la paz y la igualdad constituyen una fuerza poderosa e invencible.
Para Putin, es importante reprimir con firmeza cualquier intento de falsificar la historia de la Segunda Guerra Mundial o de glorificar a los nazis y a los colaboracionistas, e impedir que se justifique el genocidio de los ciudadanos de la URSS y otras atrocidades cometidas por los criminales hitlerianos.
El mandatario reafirmó que preservar la memoria de los acontecimientos de la Gran Guerra Patria, su historia auténtica, sus verdaderos héroes, es una cuestión de honor para los rusos.
El líder del Kremlin remarcó que siempre se recordará la hazaña del pueblo soviético, que fue precisamente quien hizo la contribución decisiva a la derrota del nazismo, salvó su país y al mundo, puso fin al mal total e implacable y devolvió la soberanía a aquellos Estados que capitularon ante la Alemania hitleriana y se convirtieron en dóciles cómplices de sus crímenes.
A juicio de Putin, el pueblo soviético, con enormes sacrificios, se convirtió en la encarnación del valor y la nobleza, la fortaleza y la humanidad.
Al mismo tiempo, Vladimir Putin puso de relieve que la celebración del Día de la Victoria, el nueve de mayo, recuerda a todos las terribles consecuencias a las que puede conducir la ciega fe en la propia superioridad, el racismo, la xenofobia y la negación del derecho a la identidad propia de otros pueblos.
Líderes de varios países viajaron a Moscú para presenciar hoy los eventos conmemorativos, incluida el gran desfile en la Plaza Roja.




