Instituciones cubanas condenan agresión militar de Estados Unidos contra Venezuela

Instituciones cubanas expresaron este 3 de enero de 2026 su condena a la agresión militar de Estados Unidos contra la República Bolivariana de Venezuela y reiteraron el llamado a preservar la paz en América Latina y el Caribe.
El Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) denunció lo que calificó como una agresión criminal ejecutada bajo “pretextos falsos” y sustentada en el uso sistemático de la desinformación. En su declaración, el ICAP afirmó que el objetivo real de las acciones militares es la apropiación de los recursos petroleros venezolanos.
La institución convocó de manera urgente a las organizaciones de solidaridad con Cuba en todo el mundo a denunciar la ofensiva estadounidense, exigir el cese inmediato de las operaciones militares contra objetivos civiles y militares en Venezuela y demandar el restablecimiento de la paz regional.
Por su parte, la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) condenó enérgicamente los bombardeos y acciones bélicas reportados desde la madrugada en Caracas y otras localidades, al considerar que constituyen una seria amenaza para la estabilidad de Nuestra América.
La organización recordó que, en semanas previas, Estados Unidos incrementó el bloqueo marítimo y aéreo contra Venezuela como parte de la denominada “Operación Lanza del Sur”, presentada como lucha contra el narcotráfico. Afirma la declaración de la Uneac que dichas acciones violan el Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas, y buscan imponer por la fuerza la Doctrina Monroe, en contradicción con la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz acordada por la Celac.
La Central de Trabajadores de Cuba (CTC) y los sindicatos nacionales también repudiaron la agresión, señalando que los ataques del 3 de enero quebrantaron la tranquilidad de una nación soberana. La organización sindical ratificó su apoyo al pueblo venezolano y convocó a sindicatos y organizaciones obreras de América y del mundo a condenar lo que calificó como una nueva violación de la soberanía e independencia de Venezuela.
Estos pronunciamientos coincidieron en exigir respeto a la autodeterminación, la soberanía y la vida del pueblo venezolano y en reafirmar a la región como zona de paz.




