Holguín tendrá su primera estación de carga fotovoltaica
La solinera, ubicada en el reparto Alcides Pino de la capital holguinera, funcionará las 24 horas del día y prestará servicios de carga a triciclos, bicitaxis, motos y motorinas eléctricas, así como a teléfonos celulares y lámparas recargables. También brindará facilidades para la cocción de alimentos.

Para contribuir al cambio de la matriz energética y fomentar el uso de fuentes renovables en medio de un complejo contexto para el país, la sociedad mercantil Frenas Conmigo construye la primera estación de carga fotovoltaica de la provincia de Holguín.
La solinera, ubicada en el reparto Alcides Pino de la capital provincial, se encuentra en fase de construcción civil y contará inicialmente con una capacidad de 32 kilovatios en inversores y 60 kW en baterías, según precisó a la Agencia Cubana de Noticias, Álvaro Grass González, socio único y fundador de la pequeña empresa.
El centro, que funcionará las 24 horas del día, prestará servicios de carga a triciclos, bicitaxis, motos y motorinas eléctricas, así como a teléfonos celulares y lámparas recargables. También brindará facilidades para la cocción de alimentos, explicó Grass González.
Como valor agregado, la estación de carga fotovoltaica de la ciudad de Holguín contará con una tienda especializada en la venta de insumos eléctricos de alta demanda, como breakers, cables, cintas aislantes, tomacorrientes e interruptores,

Álvaro Grass González, fundador de la sociedad mercantil Frenas Conmigo, puntualizó que el propósito es brindar prestaciones gratuitas a la población para atenuar la compleja situación energética, y comercializar artículos a precios accesibles, en comparación con el mercado informal, supliendo una necesidad a los hogares holguineros.
En una segunda etapa, el proyecto prevé duplicar la capacidad de la planta hasta alcanzar los 60 kW en inversores y 150 kW en baterías, lo que permitirá prestar servicio a automóviles eléctricos, en sintonía con las políticas de transporte sostenible del país.
Esta iniciativa, al igual que la solinera del Consejo Popular Virginia, en Villa Clara, contribuye a la independencia energética local ante los prolongados apagones, y sirve de estímulo para experiencias similares en todo el país.




