El Coche Motor 50, una Joya del Patrimonio Ferroviario cubano

Un símbolo de la rica tradición ferroviaria que ha marcado el desarrollo de nuestra región

En un rincón del municipio Rafael Freyre, donde el tiempo parece haberse detenido en el vaivén de los trenes, se encuentra una de las joyas más preciadas del patrimonio ferroviario de la provincia Holguín: el Coche Motor 50. Este venerable vehículo, con sus 85 años de historia, es un testimonio del ingenio humano, también un símbolo de la rica tradición ferroviaria que ha marcado el desarrollo de la región oriental.

El Coche Motor 50, fabricado en 1938, ostenta el récord nacional de ser el coche motor más antiguo del país que aún se encuentra en funcionamiento. Su estructura metálica, robusta y elegante, evoca una época dorada del ferrocarril cubano, cuando los trenes eran la columna vertebral del transporte y la comunicación en la isla. Cada rayo de sol que se refleja en su pintura desgastada cuenta historias de viajeros, de paisajes recorridos y de estaciones que han visto pasar generaciones.

A medida que me acerco a este antiguo vehículo, siento una mezcla de admiración y nostalgia. La pintura azul y crema, aunque algo deslucida por los años, aún conserva su encanto. En su interior, los asientos de madera y los detalles en metal son un recordatorio palpable de la dedicación y el cuidado que han recibido a lo largo de las décadas. Cada rincón parece susurrar relatos de quienes alguna vez se sentaron allí, esperando con ansias el inicio de un viaje.

El Coche Motor 50 es operado por Transferaz, una empresa que ha hecho de la preservación del patrimonio ferroviario su misión. Conversando con algunos de los trabajadores que cuidan de este tesoro, descubro la pasión que sienten por mantenerlo vivo. “No solo es un medio de transporte, es parte de nuestra historia”, me dice uno de ellos con orgullo. “Cada vez que arranca, revivimos el pasado y conectamos a las personas con sus raíces”.

Este coche motor ha sido testigo de la evolución del transporte en Cuba. Desde su primera travesía hasta los días actuales, ha atravesado paisajes cambiantes y ha sido parte fundamental en la vida cotidiana de muchas comunidades. A menudo, los lugareños se reúnen en las estaciones para ver partir al Coche Motor 50, como si fuera un viejo amigo que se marcha a nuevas aventuras.

La importancia del Coche Motor 50 trasciende su función como medio de transporte. Se ha convertido en un símbolo de identidad para los habitantes de Rafael Freyre y sus alrededores. Cada viaje que realiza no solo lleva pasajeros a su destino, sino que también transporta consigo la memoria colectiva de una época en la que el ferrocarril era rey.

Este año, se están llevando a cabo iniciativas para promover su uso y concienciar sobre la importancia de preservar este patrimonio. Talleres y actividades culturales están planeados para atraer a jóvenes y adultos, asegurando que la historia del Coche Motor 50 no solo sea recordada, sino también vivida por las futuras generaciones.

En un mundo donde lo efímero parece reinar, el Coche Motor 50 se erige como un faro de resistencia y continuidad. Su rugido al arrancar es un canto a la memoria y al legado ferroviario cubano. Mientras lo observo partir hacia el horizonte, no puedo evitar sentir que, aunque los tiempos cambian, algunas joyas del pasado siempre encontrarán su camino para seguir brillando en el presente.

Redacción Radio Taíno
Redacción Radio Taíno
Artículos: 413

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Verificado por MonsterInsights