Cuba activa monitoreo consular para proteger a sus ciudadanos en en once países de Medio Oriente ante la escalada del conflicto
El seguimiento abarca a cubanos que viven en Irán, Israel, Líbano, Siria, Jordania, Kuwait, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Omán, Arabia Saudita y Qatar.

El Gobierno cubano mantiene un seguimiento permanente de sus ciudadanos en varios países de Medio Oriente mientras se intensifica la tensión militar en la región.
El ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, señaló en X que las misiones diplomáticas cubanas mantienen vigilancia activa y comunicación constante con los nacionales residentes en once países de la zona.
Las gestiones forman parte de las acciones de protección consular desplegadas por La Habana ante el deterioro de la situación regional, agregó el canciller.
De acuerdo con el funcionario, el seguimiento abarca a cubanos que viven en Irán, Israel, Líbano, Siria, Jordania, Kuwait, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Omán, Arabia Saudita y Qatar.
Las autoridades diplomáticas también han habilitado canales de comunicación con familiares en Cuba que buscan información sobre la situación de sus allegados en esos territorios, en medio de la incertidumbre generada por la evolución del conflicto.
Rodríguez Parrilla indicó que el trabajo coordinado entre embajadas y consulados permite mantener actualizada la información sobre los ciudadanos cubanos en la región y ofrecer asistencia en caso de ser necesario.
El titular de la Cancillería reiteró además el compromiso del Estado cubano de brindar protección y apoyo consular a sus ciudadanos en el exterior, una responsabilidad que, subrayó, forma parte de las obligaciones de todo gobierno respecto a sus nacionales fuera de sus fronteras.
En medio de la escalada militar en Medio Oriente, el Gobierno de Cuba ha reiterado públicamente su respaldo político a Irán y ha condenado las acciones militares contra ese país.
El presidente Miguel Díaz-Canel criticó los ataques de Estados Unidos e Israel, y expresó condolencias al gobierno iraní tras la muerte del líder supremo Ali Jameneí durante los recientes bombardeos, en una declaración difundida recientemente.
En paralelo, Rodríguez Parrilla sostuvo contactos diplomáticos con su homólogo iraní para transmitir la posición de La Habana ante el conflicto. Durante esa comunicación, el jefe de la diplomacia cubana reiteró la solidaridad del gobierno y el pueblo cubanos con Irán y rechazó las acciones militares que, según La Habana, amenazan la estabilidad regional y el respeto a la soberanía de los Estados.
Las autoridades cubanas también han insistido en la necesidad de una solución política y diplomática a la crisis, un posicionamiento que se inscribe en una relación bilateral que ambos gobiernos describen como histórica y basada en la cooperación política, científica y económica, desarrollada a lo largo de más de cuatro décadas desde el restablecimiento de relaciones diplomáticas en 1979.




