Canciller cubano denuncia en la CELAC intentos de Estados Unidos de imponer por la fuerza la Doctrina Monroe
Bruno Rodríguez Parrilla subrayó la vigencia de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, adoptada en La Habana en enero de 2014.

El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, rechazó enérgicamente la pretensión de Estados Unidos de reimponer la Doctrina Monroe mediante la fuerza militar y de utilizar instrumentos de dominación que conciben a América Latina y el Caribe como un “patio trasero” de Washington.
Durante una reunión extraordinaria de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), convocada de urgencia para analizar la situación creada por la agresión estadounidense contra Venezuela, el canciller cubano calificó estas posturas como expresiones de carácter imperial y fascista.
Según afirmó, tales políticas buscan controlar, mediante la amenaza o la intervención militar, los recursos naturales estratégicos de la región, desde los hidrocarburos venezolanos hasta minerales y áreas de alto valor ambiental como la Amazonía.
Rodríguez Parrilla subrayó la vigencia de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, adoptada en La Habana en enero de 2014, la cual —recordó— constituye un compromiso histórico y solemne de los Estados de la región. Este documento consagra la renuncia al uso de la fuerza y establece la solución pacífica de las controversias como norma inquebrantable, además de exigir que cualquier actor internacional respete estos principios en su relación con los países latinoamericanos y caribeños.
En su intervención, el jefe de la diplomacia cubana advirtió que la agresión contra Venezuela debe entenderse como una agresión contra el conjunto de las naciones que integran la CELAC. En ese sentido, alertó que la región enfrenta un dilema existencial relacionado con la preservación de sus Estados nacionales, sus culturas y su identidad propia.
El ministro calificó de vil y delictiva la agresión militar de Estados Unidos contra instalaciones civiles y militares en Caracas y otras ciudades venezolanas, y denunció el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores. Exigió garantías verificables sobre su integridad física y seguridad, así como su liberación inmediata.
Asimismo, sostuvo que estos hechos constituyen actos de agresión, quebrantamiento de la paz y terrorismo de Estado, y violan de manera flagrante los principios de la Carta de las Naciones Unidas y del Derecho Internacional, en particular la soberanía, la integridad territorial y el derecho del pueblo venezolano a la libre determinación.
Finalmente, Rodríguez Parrilla llamó a movilizar todos los esfuerzos diplomáticos y políticos, tanto a nivel regional como global, para exigir respeto al orden constitucional venezolano. En nombre de Cuba, reiteró la solidaridad con la Revolución Bolivariana, con el presidente Maduro y con el pueblo venezolano, y reafirmó el compromiso de trabajar junto a los países de la CELAC en defensa de la paz, la soberanía, la independencia y la unidad de América Latina y el Caribe.
"Las acciones que han ocurrido en los últimos meses, pero particularmente en la trágica madrugada del día 3 de enero, reviven bajo formas nuevas, más brutales, abiertas y descaradamente proclamadas, las intenciones de dominación directa mediante el uso de la fuerza militar de… pic.twitter.com/Qh5Wo6VUB5
— Bruno Rodríguez P (@BrunoRguezP) January 5, 2026




