Adiós a Guille Rivero, una voz de más de tres décadas en la radio cubana
En Radio Taíno condujo desde 2003 "Cuba Tonight", mientras también asumía con frecuencia la dirección y presentación del magazine De Mañana.

La radio cubana –y en particular Radio Taíno– perdió este domingo a una de sus voces más reconocibles. Guillermo “Guille” Rivero de la Rosa falleció en La Habana a causa de un infarto, después de más de 30 años de trabajo como locutor, presentador y director de programas de radio y televisión.
Rivero de la Rosa llegó a la radio en 1990, cuando comenzó como presentador de Señor Arcoíris, espacio infantil de Radio Cadena Habana. Desde entonces desarrolló una carrera estrechamente vinculada con la música y con una manera de hacer radio basada en la conversación y la cercanía con el público.
En 2019, en una entrevista concedida a la joven Paula Massola, explicaba que había encontrado su lugar en los programas musicales. “Decidí hace mucho tiempo casarme con los programas musicales”, afirmó.
Su propósito, decía entonces, era mirar la vida desde una perspectiva en la que la audiencia pudiera conocer las novedades de los artistas, los nuevos discos y lo que ocurría dentro del mundo de la música.
Una vida entre micrófonos
Uno de sus espacios más identificados con su nombre fue Mezcla, de Radio Metropolitana, programa que condujo durante 35 años junto a Moraima Ruiz. Rivero de la Rosa no lo concebía simplemente como un espacio radial, sino como “un espectáculo de tres horas en la radio”.
La fórmula combina música y humor y busca llegar a públicos diversos. El propio locutor explicaba que era un espacio que podía escuchar “tanto un taxista, como en una una cafetería, en una escuela”, una definición que resume la vocación popular que imprimió a buena parte de su trabajo.
En Radio Taíno condujo desde 2003 Cuba Tonight, mientras también asumía con frecuencia la presentación del magazine De Mañana. Su recorrido incluyó además otras emisoras y espacios de la radio nacional.
De su participación en el programa televisivo Piso 6 con una sección dedicada a mostrar la música más escuchada en las emisoras del país, Rivero de la Rosa hablaba de la radio como una parte inseparable de su vida.
Aquella experiencia en Piso 6 también le permitió establecer un puente entre la radio y la televisión. Su tarea consistía en recorrer las preferencias musicales de distintas regiones y mostrar en pantalla el trabajo de emisoras que, según explicó, no siempre tenían visibilidad fuera de sus territorios.
“No son las mismas preferencias las del occidente cubano que las del centro o el oriente”, comentaba. Las listas de éxitos podían cambiar de una región a otra y revelar gustos diferentes entre los públicos cubanos.
También en la televisión
La trayectoria de Rivero de la Rosa no se limitó a la radio. Durante los años noventa comenzó a aparecer en la televisión como presentador de espacios informativos y posteriormente estuvo relacionado con programas como Cartelera y Cuerda Viva.
Su vínculo con Piso 6 reforzó en los últimos años esa doble condición de profesional de la radio y la televisión. Para él, asumir aquella sección significaba también representar en pantalla el trabajo de las emisoras cubanas.
“Para mí es un honor que hayan pensado en mi trayectoria para asumir este rol”, dijo en la entrevista de En Vivo. También consideraba aquella responsabilidad una forma de reconocimiento a sus años de trabajo.
La radio como vocación
Rivero de la Rosa defendía la capacidad de la radio para acompañar, informar, educar y entretener. En aquella conversación de 2022, cuando Cuba se aproximaba al centenario de la radiodifusión, reclamaba aprovechar las nuevas tecnologías para ampliar el alcance del medio y hacerlo llegar a públicos más jóvenes.
“La radio se lleva en el corazón”, afirmó al despedirse de sus colegas de las emisoras cubanas.
Durante más de dos décadas también colaboró como articulista de la revista Más Cuba, publicación distribuida a bordo de Cubana de Aviación y en instalaciones hoteleras del país.
Entre sus proyectos pendientes estuvo la idea de conducir un programa de madrugada llamado Cuéntame tu vida, en el que los oyentes pudieran llamar para contar sus problemas y analizarlos al aire junto a una psicóloga.


