Memorial José Martí, 30 años de monumentalidad y simbolismo
Inaugurado en 1996 en la Plaza de la Revolución, el Memorial se erige como el mayor homenaje arquitectónico al Apóstol de la Independencia, además de ser referente cultural y patriótico para cubanos y visitantes foráneos.

El 27 de enero de 1996 quedó inaugurado en La Habana el Memorial José Martí, concebido como el más grande monumento dedicado al Héroe Nacional.
La obra, promovida por el líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro, surgió en el contexto del centenario de la caída en combate de Martí y consolidó un espacio permanente de referencia a su legado.
El conjunto arquitectónico, integrado por el obelisco de 109 metros y la estrella que lo corona, se convirtió desde entonces en lugar de visita obligada para cubanos y extranjeros.
En su interior, el memorial alberga un museo que recoge la vida y obra del Apóstol, con documentos, fotografías y objetos personales que permiten acercarse a su pensamiento y acción.




Durante su inauguración, Fidel Castro destacó la relevancia del homenaje y la belleza del diseño, que conjuga monumentalidad y simbolismo. Treinta años después, el Memorial sigue siendo escenario de actos oficiales, ceremonias patrióticas y encuentros culturales, reafirmando su condición de símbolo nacional.
La conmemoración de este aniversario no solo recuerda la figura de José Martí, sino que también subraya la vigencia de sus ideas en la defensa de la soberanía y la identidad cubana.
El Memorial, ubicado en el corazón de la Plaza de la Revolución, se erige como un faro de dignidad y resistencia, recordando que la historia de Cuba se escribe con sacrificio, cultura y memoria.




