Cuba contacta a EE.UU. por ayuda humanitaria ofrecida tras Melissa
El viceministro Carlos F. de Cossío confirmó en X que “a raíz de comunicaciones públicas del día de hoy sobre los daños del huracán, hemos entrado en contacto con el Departamento de Estado y estamos en espera de precisión sobre cómo y en qué manera están dispuestos a ayudar”.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba ha iniciado contactos directos con el Departamento de Estado de EE.UU. para precisar los términos de la ayuda humanitaria ofrecida tras la devastación del huracán Melissa en el oriente de la isla, donde se reportan daños masivos en viviendas, infraestructura y servicios básicos.
El viceministro Carlos F. de Cossío confirmó en X que “a raíz de comunicaciones públicas del día de hoy sobre los daños del huracán, hemos entrado en contacto con el Departamento de Estado y estamos en espera de precisión sobre cómo y en qué manera están dispuestos a ayudar”.
El anuncio estadounidense incluye una Declaración de Necesidad Humanitaria que habilita envíos inmediatos de asistencia, ya sea de forma directa o mediante socios locales, enfocados en alimentos, medicinas y artículos esenciales.
El Departamento de Estado expresó solidaridad con “el valiente pueblo cubano, que sigue luchando para satisfacer sus necesidades básicas” y habilitó el correo CubaHumanitarian@state.gov para consultas sobre donaciones privadas, amparadas en exenciones legislativas para respuestas ante desastres.
Melissa impactó el este cubano el 29 de octubre como huracán categoría 3, afectando principalmente Santiago de Cuba, Guantánamo, Granma, Holguín y Las Tunas con vientos de 200 km/h, lluvias torrenciales e inundaciones.
Miles de familias permanecen sin electricidad, agua potable ni comunicaciones, mientras brigadas locales y de otras provincias del país trabajan en la remoción de escombros y restablecimiento de vías.
La respuesta de La Habana se produce en un contexto de bloqueo económico vigente, aunque la legislación estadounidense permite excepciones humanitarias en emergencias.
El huracán, que dejó al menos 49 muertos en el Caribe —ocho de ellos en Jamaica—, se desplaza ahora hacia Bahamas y Bermudas como categoría 2.




