Canciller cubano a embajador de EEUU en ONU: “Miente de manera incivilizada, cruda y grosera”
El enfrentamiento ocurrió este martes, en el marco de la discusión anual del proyecto de resolución cubano contra el bloqueo impuesto por Estados Unidos desde 1962.

El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, interrumpió al embajador estadounidense Mike Waltz en la Asamblea General de la ONU y lo acusó de mentir “de manera incivilizada, cruda y grosera” durante el debate sobre la resolución que exige el fin del bloqueo económico a la isla.
El enfrentamiento ocurrió este martes en la sede de Naciones Unidas en Nueva York, en el marco de la discusión anual del proyecto de resolución cubano contra el bloqueo impuesto por Estados Unidos desde 1962.
Rodríguez intervino directamente desde su escaño para responder a las declaraciones de Waltz, quien defendió la política de sanciones y negó la existencia del bloqueo.
“El representante permanente de los Estados Unidos no solo miente, desviándose sustancialmente del tema, sino que también se expresa groseramente y en contra de su presidente, en contra de la dignidad de la Asamblea y los Estados miembros. Lo está haciendo de una manera incivilizada, cruda y grosera. Eso no es aceptable en este foro democrático. Señor Waltz, esta es la Asamblea General de las Naciones Unidas. No es un chat de Signal ni es la Cámara de Representantes”, expresó Rodríguez.
Según el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, Waltz repitió argumentos ya desmentidos por la comunidad internacional, como la afirmación de que “no hay ningún bloqueo” y que Cuba puede importar libremente alimentos, medicinas y bienes humanitarios desde cualquier país, incluido Estados Unidos.
El embajador insistió en que las dificultades económicas de la isla son responsabilidad exclusiva del Gobierno cubano y acusó a La Habana de violar derechos humanos, practicar trabajo forzado en la producción de carbón y cigarros, mantener presos políticos y desestabilizar democracias en el hemisferio.
Además, Waltz calificó la cooperación médica internacional de Cuba como “una fuente de efectivo para el régimen” y pidió a los Estados miembros abstenerse o votar en contra de la resolución.
“Absténganse de esta votación o voten en contra. Estados Unidos y nosotros de manera muy entusiasta acogemos con beneplácito su apoyo”, concluyó.
En respuesta, Cuba presentó un informe detallado que identifica diez afirmaciones de Waltz como falsas. Entre ellas, destaca que la legislación estadounidense —incluyendo la Ley Helms-Burton, la Ley Torricelli y regulaciones como la “regla de los 180 días”— sí impone un bloqueo efectivo, con medidas extraterritoriales que persiguen transacciones financieras, disuaden a navieras y encarecen importaciones.
El documento cubano señala que el 69% del Cuadro Básico de Medicamentos está afectado, con 364 fármacos en falta debido a trabas en pagos, proveedores y tecnologías con componentes estadounidenses.
En alimentación, se dejaron de importar 337 mil toneladas de maíz y 120,3 mil de soya por falta de financiamiento, lo que impactó la producción de huevos para la canasta familiar normada.
También se documentan multas de la OFAC a bancos internacionales, cierres de cuentas de embajadas cubanas y negativas para operaciones comerciales, incluso en terceros países.
Cuba propone medidas concretas que Washington podría adoptar para aliviar el cerco, como flexibilizar licencias, elevar el umbral del 10% de componente estadounidense y suspender el Título III de Helms-Burton.
La resolución ha sido aprobada durante 32 años consecutivos con abrumadora mayoría, reflejando el rechazo global al bloqueo.
Este año, el debate se desarrolló en un contexto de presiones diplomáticas estadounidenses para alterar votos, según denuncias de varios países.
Waltz mantuvo su postura sin responder directamente a la interrupción de Rodríguez, mientras el canciller cubano subrayó que el pronunciamiento multilateral defiende la Carta de la ONU y el derecho internacional.


