Avanzan investigaciones sobre intento de infiltración terrorista en Cuba
Las autoridades cubanas han mantenido comunicación oportuna con las contrapartes estadounidenses, lo que pudiera incluir un intercambio informativo, de evidencias y otras acciones conjuntas para esclarecer la implicación de cada uno de los autores en estos actos violentos.

El Ministerio del Interior (Minint) informó que, en cumplimiento de las disposiciones legales vigentes en Cuba, avanzan las acciones periciales y de instrucción que permitirán el pleno esclarecimiento del intento de infiltración terrorista en la Isla, así como la implicación de cada uno de sus autores.
En una nota institucional se precisa que las declaraciones de los propios detenidos se suman a un conjunto de diligencias investigativas, que refuerzan las evidencias en su contra; a la vez que se obtienen nuevos elementos que establecen la participación de otras personas radicadas en los Estados Unidos.
Al respecto, las autoridades cubanas confirman que han mantenido comunicación oportuna con las contrapartes estadounidenses. El pasado 2 de marzo de 2026 autoridades de los Estados Unidos trasladaron por vía diplomática su disposición a cooperar plenamente en la investigación. La cooperación pudiera incluir intercambio informativo, de evidencias y otras acciones conjuntas.
Indica la nota del Minint que dada la gravedad de los hechos y la amenaza que representa el terrorismo no solo para Cuba, las autoridades nacionales, siendo consecuentes con la postura histórica sobre esta temática, consideran un deber la cooperación recíproca en el enfrentamiento a este peligroso flagelo para toda la humanidad.

Sobre los detenidos, se informó que los heridos continúan recibiendo asistencia médica especializada, de acuerdo al estado de salud y la gravedad de cada cual, y que en el caso de Roberto Álvarez Ávila, falleció el 4 de marzo como consecuencia de las heridas recibidas.
El incidente ocurrió el pasado 25 de febrero en el canalizo Los Pinos, en la cayería exterior conocida como Los Cayos de Falcones, municipio de Corralillo, cuando ciudadanos residentes en Estados Unidos intentaron infiltrarse por mar en la isla.
De acuerdo con el primer coronel Ybey Carballo Pérez, jefe de Estado Mayor de la Dirección de Tropas Guardafronteras, la embarcación fue detectada a las 7:10 a.m., a 3,7 millas náuticas dentro de aguas territoriales cubanas. La lancha, con matrícula estadounidense, navegaba a unos 24 nudos y transportaba cerca de 1,8 toneladas.
Carballo Pérez explicó en una emisión especial del programa televisivo Razones de Cuba, que la actuación siguió un protocolo gradual: “primero se identifica, luego se persigue, se acompaña y se persuade”. Añadió que el uso de armas de fuego es el último recurso y que “solo se responde con armas de fuego cuando somos agredidos”.
El peritaje técnico determinó 13 impactos de bala en la embarcación cubana y 21 en la lancha procedente de Estados Unidos, una unidad de nueve metros de eslora equipada con GPS y medios de radionavegación.
Fueron ocupados fusiles de distintos calibres, una escopeta Winchester, armas tipo AR-15, un fusil Delta, 11 pistolas —una de ellas con capacidad para perforar chalecos antibalas—, 134 cargadores y 12 846 municiones.





