Natasha y Tom: una pareja separada por las medidas migratorias de Trump
Como a la pareja, las medidas mantienen preocupadas a miles de familias que ya están dentro del territorio estadounidense y a los que esperan fuera a ver cuál es el paso que sigue.

“Departamento de Seguridad Nacional Pone Fin al Abuso del Proceso de Permisos Humanitarios y Cancela los Programas de Permisos de Reunificación Familiar”, es el titular en mayúsculas que acompaña la nota que dejó sin esperanzas de encuentro a Natasha y Tom, una pareja de una cubana y un estadounidense que mantenían en curso su unión a través de matrimonio.
Ambos se conocieron hace poco más de un año y soñaban que antes de que culminara el 2026 su matrimonio estaría concretado, lo que les permitía unirse en esta orilla o en la otra.
“Yo siempre tenía la duda y el miedo de, siendo cubana, cómo yo podría aplicar sin ningún problema a los Estados Unidos, porque cuando Trump asumía el poder siempre quedaba ese miedo”, cuenta Natasha, ahora con un temor mucho más presente tras la nueva decisión del presidente estadounidense.
La justificación de la medida sienta sus bases en la prevención del “fraude” y el “abuso” y en la “defensa” de la seguridad nacional y la seguridad pública de los EE.UU., esto evidentemente reafirma la política radicalista de la Administración Trump hacia los migrantes, algo que para Natasha y otros tantos de Colombia, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití y Honduras es arbitrario y falto de justicia.
“Por qué un pasaporte o una nacionalidad tiene que definirme como una persona de alto riesgo, cuando yo nunca he tenido antecedentes penales ni he atentado contra la vida de alguien ni nada”, dice al respecto la cubana Natasha.
Familias varadas
Como a la pareja, las medidas mantienen preocupadas a miles de familias que ya están dentro del territorio estadounidense y a los que esperan fuera a ver cuál es el paso que sigue.
La nueva decisión anunciada el 12 de diciembre pasado sigue a otras como la reducción de 5 años a 18 meses en la duración de los permisos para asilados y otros inmigrantes, eliminando al mismo tiempo las renovaciones de estos documentos que se hacían de manera automática, según recoge la prensa estadounidense.

Carolina Tapia, abogada y especialista en trámites migratorios dentro del país norteño, declaró a Telemundo Chicago que ahora los migrantes que cuentan con el permiso de trabajo vigente deben contar con una actualización “antes que el viejo se venza”.
La incertidumbre también permanece incluso en los que ya cuentan con la ciudadanía. De acuerdo con documentos obtenidos por el The New York Times, “el gobierno buscará investigar entre 100 y 200 casos de ciudadanía por mes para desnaturalización”.
Sobre ello, la abogada explica que “si le quitan la ciudadanía regresa a ser residente” y se posiciona en un “proceso de deportación”, no obstante, aseguró que “va a ser, si no difícil, imposible iniciar un proceso de quitar la ciudadanía”.
“Seguiremos optando por otras vías de emigración”
No es la primera vez que los cubanos ven tronchadas las posibilidades de salir de la Isla bajo un amparo legal y ordenado.
Natasha observa ahora, en caso de que no funcione, otros países como Rusia, que no exigen visa a cubanos u “otro país al que podamos ir y ellos no tenga ningún problema con recibirme a mí”.
Sin embargo, explica que ello es un proceso engorroso, pues su esposo tiene su vida y trabajo en New York y salirse supondría comenzar de cero.
Aún persisten ante lo que cataloga como una “estúpida medida de un hombre que no tiene estribo y aplica la violencia y la amenaza para todo y con nosotros eso no va”.




