El efecto Dominó de la política de Estados Unidos hacia Cuba
Este enfoque que afecta a Cuba, podría tener un efecto dominó en las relaciones comerciales globales

La medida adoptada por el gobierno de Estados Unidos el 29 de enero, que amenaza con imponer aranceles punitivos a los países que exporten combustible a Cuba, plantea un significativo desafío para la comunidad internacional.
Esta acción, enmarcada en la supuesta defensa de la seguridad nacional, se presenta como una falacia que, en última instancia, busca restringir la soberanía de las naciones en sus decisiones comerciales. Al limitar la capacidad de los países para determinar sus propias relaciones comerciales y los destinos de sus exportaciones, Estados Unidos está sentando un precedente peligroso.
La prerrogativa soberana de cada nación para decidir a quién vende sus productos es un principio fundamental del comercio internacional. Sin embargo, con esta medida, se evidencia una tendencia a utilizar pretextos cuestionables para justificar acciones que pueden tener repercusiones amplias y profundas. La pregunta que surge es: ¿quién puede establecer el límite de esta facultad que Estados Unidos se atribuye al agredir a Cuba? Si este tipo de medidas se normalizan, no sería descabellado imaginar un escenario en el que Estados Unidos imponga aranceles a otros países por importar productos como soya, maíz, grafito, automóviles o aviones, especialmente si estos bienes provienen de mercados que compiten con la producción y exportación estadounidense.
Este enfoque que afecta a Cuba, podría tener un efecto dominó en las relaciones comerciales globales. La posibilidad de que otros países enfrenten represalias similares crea un ambiente de incertidumbre y temor entre las naciones que buscan desarrollar sus economías a través del comercio internacional. Además, esta dinámica podría llevar a una mayor polarización en las relaciones internacionales, donde la cooperación y el respeto mutuo se ven amenazados por políticas unilaterales y agresivas.
La amenaza de aranceles punitivos contra los países que exportan combustible a Cuba no solo es una medida dirigida a la isla, sino que también plantea interrogantes sobre el futuro del comercio internacional y la soberanía económica de las naciones. La comunidad internacional deberá estar atenta a este desarrollo y considerar las implicaciones más amplias de tales acciones.




