Jazz Plaza rinde homenaje a José Luis “El Tosco” Cortés en su ciudad natal
El tributo tiene lugar en el marco del Jazz Plaza y reúne a músicos, investigadores y participantes del evento que han resaltado la trayectoria de Cortés, nacido en la ciudad sede del coloquio y considerado uno de los instrumentistas más completos de su generación.

La 41 edición del Festival Internacional Jazz Plaza dedica un coloquio especial al flautista y director cubano José Luis Cortés, figura clave de la música popular bailable, para repasar su legado artístico y su influencia en la timba y el jazz afrocubano.
El tributo tiene lugar en el marco del Jazz Plaza y reúne a músicos, investigadores y participantes del evento que han resaltado la trayectoria de Cortés, nacido en la ciudad sede del coloquio y considerado uno de los instrumentistas más completos de su generación.
Su formación profesional se consolidó en agrupaciones emblemáticas como Los Van Van, dirigidos por Juan Formell, e Irakere, bajo la batuta de Chucho Valdés, experiencias que marcaron su posterior proyección artística.
Durante el encuentro se ha subrayado su papel al frente de NG La Banda, agrupación desde la cual impulsó renovaciones en los arreglos de metales y contribuyó decisivamente al surgimiento de la timba cubana.
Asimismo, se recordó su extensa labor como director musical, reflejada en más de 40 producciones discográficas y en temas que se convirtieron en referentes del repertorio popular bailable, según organizadores del evento.
El legado de “El Tosco” trascendió el ámbito nacional con presentaciones en más de 55 países y su participación en importantes festivales internacionales de jazz.
Su obra también tuvo impacto en producciones audiovisuales y fue reconocida por instituciones como la Sociedad General de Autores Españoles, que lo distinguió como Autor V.I.P.
Por su aporte a la cultura cubana recibió el Premio Nacional de la Música en 2017 y fue declarado Hijo Ilustre de Villa Clara.
Tras su fallecimiento, el presidente Miguel Díaz-Canel lo definió como “un hijo humilde y legítimo de la Revolución Cubana” y un egresado destacado de la Escuela Nacional de Arte, cuyo rigor profesional dejó una huella duradera en la música del país.

