Radio Taíno es una Cadena Nacional que transmite exclusivamente en Frecuencia Modulada (FM) para todo el país.

Un año sin Fidel

Al cumplirse un año del fallecimiento del Comandante Fidel Castro, aunque el golpe estremeció a la nación, no se confirmaron los peores augurios de sus adversarios. El relevo institucional transcurrió con normalidad. No hubo caos ni desconcierto y lejos de retroceder, el país avanzó en los esfuerzos por perfeccionar el modelo económico


24 de noviembre de 2017 - Por Jorge Gómez Barata

Un año sin Fidel

Al cumplirse un año del fallecimiento del Comandante Fidel Castro, aunque el golpe estremeció a la nación, no se confirmaron los peores augurios de sus adversarios. El relevo institucional transcurrió con normalidad. No hubo caos ni desconcierto y lejos de retroceder, inspirado en el Concepto de Revolución, asumido como esencia de su legado, el país avanzó en los esfuerzos por “Cambiar todo lo que debía ser cambiado”, perfeccionar el modelo económico y transitar por la normalización de las relaciones con Estados Unidos.

A Fidel se le recuerda como líder histórico de la Revolución y conductor del proceso político cubano durante cincuenta años, en los cuales trazó la estrategia de desarrollo económico y social del país, condujo profundas transformaciones económicas y sociales, creó un consenso nacional basado en la unidad y las metas compartidas en torno a la construcción del socialismo, forjó alianzas y guió a la nación por las difíciles coyunturas derivadas de la confrontación con Estados Unidos.

Para quienes examinan integralmente el papel de Fidel, cuyo liderazgo   determinó el perfil de la Revolución, los puntos de partida son la temprana sensibilidad ante la situación de pobreza e indefensión de importantes sectores de la sociedad cubana, la enajenación de las riquezas nacionales a favor de la oligarquía nativa y el capital extranjero, la ausencia de una estrategia para el desarrollo del país y la violación de la democracia creada por el golpe de estado que en 1952 instauró la tiranía de Fulgencio Batista.

Las inquietudes políticas manifestadas desde su época de estudiante, se transparentaron durante el juicio por los sucesos del Moncada, cuando en su alegato conocido por la Historia me Absolverá, expresó la hondura y el contenido de un pensamiento socialista en evolución, asociado a un patriotismo cultivado con lecturas históricas, principalmente de José Martí, que le permitieron formular el genuino programa de la Revolución.

Como líder y gobernante, se destacó su consagración al servicio, la limpieza moral en la vida pública y privada y sobre todo por sus esfuerzos para impulsar una vasta obra económica y social, generar millones de empleos, avanzar en la industrialización del país y la modernización de la agricultura, creación de infraestructuras, principalmente carreteras, facilidades eléctricas, viviendas, instalaciones de salud y deportes, todo lo cual se expresó en la elevación de los niveles educacionales y el acceso de las mayorías a todas las manifestaciones de la cultura.

Aunque, tal vez más por disciplina que por convicción, Fidel endosó el traslado de la experiencia soviética a nuestra realidad, tomó distancia respecto a la copia realizada, lo cual dio lugar al llamado Proceso de Rectificación de Errores y Tendencias Negativas mediante el cual críticó los excesos en ese empeño.

En su proyección internacional, Fidel Castro se aproximó a los más importantes y avanzados líderes afroasiáticos y latinoamericanos, desempeñando un importante papel en la edificación de una arquitectura de la solidaridad tercermundista, basada en el no alineamiento, la perspectiva de la integración y la cohesión de todas las fuerzas sociales y gobiernos, para aprovechar al máximo las posibilidades de la actuación conjunta en los organismos y eventos multilaterales.

Temas en los cuales se destacó por su lucidez y perseverancia fueron la ciencia, las cuestiones asociadas a la salud, la educación, el deporte y la cultura, unido a la ecología y la conservación de la naturaleza. Con su partida a la eternidad todos perdieron, pero más los pobres, los niños, los enfermos y todos aquellos necesitados de apoyo y respaldo.  

Por encina de cualquier consideración, Fidel fue un revolucionario y aunque se trata de una criatura irrepetible, es posible aproximarse a su dimensión tratando de ser también revolucionarios, que en Cuba significa sumarse a los esfuerzos por salvar el socialismo para lo cual es preciso apoyar al presidente Raúl Castro y avanzar en reformas profundas, integrales y dinámicas.


Comentarios

MÁS LEÍDAS



ÚLTIMOS TWITS


ENCUÉNTRENOS EN