Tamales, tradición en la cocina cubana
El tamal es una comida típica cubana, aunque no surgió en la isla. Pero igualmente para nosotros es una receta tradicional en sus diferentes variantes. Se suma a todo tipo de celebraciones entre los principales invitados culinarios.
9 de junio de 2019 - Redacción Digital
El tamal es una comida típica cubana, aunque no surgió en la isla. Pero igualmente para nosotros es una receta tradicional en sus diferentes variantes. Se suma a todo tipo de celebraciones entre los principales invitados culinarios.
Cuenta la historia que los tamales provienen de las civilizaciones Mayas y Aztecas, y con el paso del tiempo se extendieron a América y el Caribe. Del pozole que se preparaba por aquellos tiempos, paso a ser el tamal en las distintas recetas que consumimos hoy.
Hallacas, tamales, envueltos, humitas y un sinfín de nombres ha recibido este rico alimento en diferentes regiones de América Latina y el Caribe. También varía su preparación y envoltura según el lugar, pero la esencia sigue siendo la misma, maíz triturado y cocido con agregados que cambian a la par del sitio donde se preparen. Estos pueden ser carne de cerdo (muy común), leche de coco, queso, etc.
Aunque también se pueden hacer en cazuela, las recetas más tradicionales aseguran que debe estar envuelto. Algunos usan las hojas propias del maíz, otros, hojas de plátano, plástico entre las variantes más conocidas. Lo que sí es un hecho es que es un plato típico de la comida de Centroamérica. Muy habitual en las navidades y celebraciones de familia. Su textura suave, jugosa y llena de sabor, cautiva a personas de todas partes del mundo.
En el caso de Cuba, los tamales son hechos a base de maíz tierno, no de harina de maíz, como en muchos países latinoamericanos, por lo cual requieren un proceso más largo, pero que vale la pena, porque el resultado es único, así como el sabor de Cuba.

Ingredientes (4 unidades):
Cuatro tazas de maíz tierno molido, l6 hojas grandes de maíz, 2 tazas de dados de carne de cerdo, 2 cucharadas de aceite, 2 limones, 4 ajíes (verdes y maduros), 2 tomates maduros, 1 cebolla grande, 8 dientes de ajo, 1 cucharada de comino, sal y pimienta a gusto.
Preparación
Prepara la salsa criolla en una cazuela mediana. Para ello, calienta el aceite, pocha el pimiento y la cebolla, añade los ajos y el tomate, sofríe 2 minutos y agrega el resto de los ingredientes para la salsa. Cocina durante 10-12 minutos a fuego medio hasta que el agua se evapore. Retírala del fogón y déjala refrescar unos 15 minutos. Mézclala con el maíz molido. Rectifica la sal.
Para armar un tamal has una especie de bolsita, enrollando una hoja grande de maíz en forma de cono. La parte más ancha formará la boca de la bolsita, mientras que la estrecha la debes plegar hacia arriba, más o menos por la mitad del cono, para que el doblez forme el fondo de la bolsa. La sujetas con una mano y con la otra mano, echas en ella unas cuantas cucharadas de la masa, sin llenarla demasiado. Para cerrar el tamal, enrolla la bolsita con otra hoja dispuesta a la inversa, usando luego, para doblarla, el mismo procedimiento ya explicado. Finalmente, atas el tamal con hilo de cocina, asegurándote de que no se abra, pero con cuidado de no romper las hojas.

Una vez atada la bolsita, la apoyas en algún recipiente o sitio que permita situarla en posición vertical, con la boca hacia arriba, no vaya a derramarse la masa. Repite el proceso con el resto de la masa y las hojas. Pon a hervir abundante agua en una cazuela grande y agrega una cucharada de sal. Echa los tamales y cocínalos a fuego medio-alto, entre 45 minutos y 1 hora.
Retira las hojas en el momento de servirlos y ponles salsa picante o kétchup por encima. Puedes consumir unos cuantos tamales y congelar el resto en un Ziploc. Se mantienen en buenas condiciones por un par de meses. Luego para calentarlos llevas agua a ebullición en una cazuela, le pones un poquito de sal y echas los tamales en ella unos 20 minutos.
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