Suenan los acordes del Piña Colada
Los primeros acordes del próximo Festival Piña Colada los trajo Arnaldo Rodríguez, quien llega a su provincia natal con una mochila cargada de ideas y sueños para encauzar las celebraciones por los 15 años de una fiesta que trasciende en el tiempo y que él se resiste a dejar morir.
28 de marzo de 2018 - Tomado de Granma
Los primeros acordes del próximo Festival Piña Colada los trajo Arnaldo Rodríguez, quien llega a su provincia natal con una mochila cargada de ideas y sueños para encauzar las celebraciones por los 15 años de una fiesta que trasciende en el tiempo y que él se resiste a dejar morir.
Por los primeros días de abril, el Piña Colada llevará a los escenarios de la ciudad de Ciego de Ávila diferentes propuestas artísticas para todos los gustos y edades, tal y como se lo propuso desde un principio el talentoso arreglista, compositor y cantante, presidente del comité organizador de un evento que reúne a un nutrido número de artistas de las diferentes manifestaciones musicales.
Para las 15 primaveras del Festival, Arnaldo pretende hacer converger en los escenarios a trovadores, rockeros, danzoneros y timberos, entre otros, como parte de la cultura sonora que hoy se produce en el país.
–A la vuelta de 15 años, ¿cuál es la mayor satisfacción que le deja el Piña Colada?
–No todas las expectativas que tuve en un inicio se han cubierto, pero esa realidad obliga a seguir batallando por conseguir las cosas. Una de las mayores satisfacciones es que ahora veo jóvenes y adolescentes que hablan del Festival, y cuando comenzó ellos no habían nacido o nacían en ese momento; es lindo ver cómo de generación en generación van haciendo suyos ese tipo de fiesta, y siempre preguntan qué trae de nuevo. Esa es una de las mayores energías: trascender en el tiempo.
«En Ciego de Ávila, en el mes de abril, se reúne lo mejor de la vanguardia artística del país.
«El festival tiene carácter nacional, pero es un festival de la provincia de Ciego de Ávila, que defiende la música y la cultura nacionales y su propio patrimonio local».
–¿Qué opinión le llega de otros artistas que participaron en alguna edición o pretenden hacerlo en el próximo Piña Colada?
–Todo el mundo quiere participar. Uno de los logros importantes es que ha sido plataforma de lanzamiento de artistas que luego han hecho una carrera importante. Aquí se presentó por primera vez en solitario Leoni Torres, cuando se separó de la Charanga
Habanera; aquí estuvo en el 2006 Gente de Zona, por entonces un grupo casi desconocido. Recuerdo que lo pusimos como telonero de David Blanco para que la plaza se llenara y sabemos hoy que es un producto de alta popularidad y de preferencia de la juventud. Son muchos los artistas que se han presentado en el Piña por primera vez.
«Con el paso del tiempo hemos tenido que buscar la manera de remunerar, sobre todo, a aquellos artistas de más trayectoria, porque ese esfuerzo que se hizo en los primeros diez años fue algo importante, algo grande traer tantas personalidades de la música, consolidadas, y de forma gratuita. Si uno se pone a hacer el resumen, la lista de artistas es inmensa. Todo el mundo recuerda cosas bonitas, como entregarle a Omara Portuondo, en el ámbito del festival, el escudo de la provincia. También se recuerda a Edesio Alejandro, a Lizt Alfonso, y a otros muchos artistas que aquí dejaron su impronta.
–Qué artistas confirmaron su asistencia para la cercana edición?
–Estamos tratando de traer artistas que jamás han venido y el público avileño quiere ver. Queremos hacer algo distinto. Vamos a tratar en este festival no solo que los artistas vengan, sino verlos mezclados, que hagan cosas juntos. Eso es bonito. Estamos tratando de darle una tónica distinta.
–Hay festivales y eventos que nacen con gran fuerza y después el tiempo y la rutina los hacen morir, ¿será el caso?
–No lo creo. En estos 15 años hay cosas que hubieran podido ser mejores, porque dependen de voluntades y de trabajo conjunto. Por ejemplo, el Piña Colada se planteó desde un principio ser una ventana cultural hacia el turismo internacional y en ese sentido nunca ha habido un diálogo sólido entre Turismo y Cultura. Pienso que ahora es el momento justo, pero eso hay que materializarlo con hechos concretos y el aniversario 15 pudiera ser el mejor momento. Uno siempre tiene la esperanza de que podemos mejorar.
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