Lo bueno de llamarse Ernesto
En estos tiempos llamarse María, Juana, Mercedes, Liduvina, Antonio o Juan es toda una excentricidad, por lo menos aquí en Cuba, donde los nombres propios son elegidos muy cuidadosamente, algunos hasta los inventan, y otros los ponen al revés.
28 de marzo de 2018 - Por Mercedes Hernández
En estos tiempos llamarse María, Juana, Mercedes, Liduvina, Antonio o Juan es toda una excentricidad, por lo menos aquí en Cuba, donde los nombres propios son elegidos muy cuidadosamente, algunos hasta los inventan, y otros los ponen al revés.
En cuanto hay un bebé en camino las neuronas de la familia se ponen en alerta y todos a pensar un nombre excelente.
Te cuento que conocí a Siul y Noslen, que responden al inverso de Luís y Nelson. Un famoso cantante se llama Yotuel, tres pronombres personales; pero, no conozco a ningún Nosotrosvosotrosellos ¡!!Menos Mal!!!.
La sobrina de una amiga mía se llama Sunami y otra Aurica, este último es una marca de lavadoras rusas y que eran muy abundantes en Cuba, allá por la década del 80.
Los creativos unen sus propios nombres y de ahí salen unas mezclas raras y divertidas como Antomar, de Antonio y María.
La geografía ha inspirado a muchas mamás y papás y así han puesto a sus hijos Nairobi, Suez, y una colega llamó a su hija Rosía, por un hotel soviético que era muy famoso en la Isla, porque todo cubano que iba a la Unión Soviética se hospedaba en ese lugar. Y de esa época llegaron los nombres de Marisuka, Mirurka, Vladimir, Alexei, Iván y otros nombres que terminan en eska, uska, y eski.
Otros se inspiran en Italia como Yovany, Yosvany. A finales de la década de los años 70 se puso de moda que los nombres comenzaran con Y, y ahora miles y miles de mujeres y hombres responden a la generación de la Y entre ellos: Yamilko, Yumisleidi, Yanelis, Yurieski. Yarisetly, Yenisleidy, Yanaurys, Yanina, Yameba, Yaima y ya porque si sigo la lista es interminable.
¿Qué me dices de esos nombres bien ingleses o de otra nacionalidad y con apellidos bien comunes? Jhon González, Richard Gómez, Antuan Rodríguez, Michel Pérez, Alexei Hernández.
Para ser justos, tiempos atrás también se ponían cada nombre. Entonces, era según el santoral, entre ellos, Timoteo, Bienvenido, Gabino, Martiniano, Eduvigis, Navidad.
Si seguimos con los “nombrecitos tenemos Meybi, que quiere decir "quizás", pero también conozco a un Referendo por lo de Cuba en el año 1976.
Siempre que veo esos nombres raros me imagino los apuros que pasarán los niños en las escuelas cuando están aprendiendo a escribirlos.
Con lo fácil que es escribir Sofía, Ernesto, Olga, María y Raúl. Lo malo de esta historia es que los padres ponen los nombres y los hijos, les guste o no, tienen que cargar con ellos toda una vida.
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