El machete y sus historias
Lo cierto es que el machete ha devenido en símbolo de cubanía. Cuando se representa al típico cubano, trabajador, guerrero, de tiempo atrás, generalmente lleva colgado a la cintura un machete, y es que era imprescindible para todo lo que fuera menester.
18 de abril de 2018 - Por Mercedes Hernández
Estoy pensando cómo catalogo al machete…¿un arma o un instrumento de trabajo?... Es que el machete es todo eso…En el campo es indispensable para las mil cosas que se hacen a diario, y de su uso cotidiano pasó a ser un arma invencible para ganarse un sitio en nuestra historia cuando fue empuñado por nuestros valientes mambises…
Lo cierto es que el machete ha devenido en símbolo de cubanía. Cuando se representa al típico cubano, trabajador, guerrero, de tiempo atrás, generalmente lleva colgado a la cintura un machete, y es que era imprescindible para todo lo que fuera menester.
Era tan cotidiano su uso y el tenerlo a la cintura que las camisas de entonces se confeccionaban con aberturas a los lados para que sobresaliera la empuñadura del machete. El simple ademán de sacarlo ya inspiraba respeto.
En la época de los mambises cuando se esgrimía mano alzada y al grito de al degüello, hacía correr a las huestes españolas por muy armadas que estuvieran. Le temían con exageración y con razón, pues al terminar la batalla el que no moría por sus heridas podía quedar mutilado por su afilada hoja.
En siglos pasados los campesinos eran personas muy pobres, y el machete se cotizaba en el mercado a precios muy bajos. Hasta mediados del pasado siglo 20, por ejemplo, una de las mejores marcas valía cerca de UN PESO VEINTICINCO CENTAVOS.
El machete se hizo muy popular. A tal punto que todavía hoy en el campo no se concibe una casa donde no exista por lo menos uno. También en la ciudad en muchas casas hay un machete, en la mayoría de los casos viejo y maltratado pero ahí está…Y eso es fácil de comprobar, pues cuando somos convocados al trabajo voluntario para limpiar la cuadra, no faltan los machetes listos para cortar la hierba o podar este o aquel arbusto…la mayoría son machetes viejos y muchas veces con poco filo pero ahí están.
Y le cuento más, algunas personas prefieren tener un machete en la cocina para realizar determinados cortes a las carnes, generalmente cuando se trata de un puerco. Ciertamente, si tuviera voz el machete, pudiera hacernos mil historias.
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