Cuba y Ecuador unidos por la música
Cuba y Ecuador se unen través de la cultura, testigo de esto fue el concierto "Caribeandes" ofrecido recientemente en la Sala Covarrubias del Teatro Nacional de Cuba por parte de la Banda de Conciertos de la Universidad de las Artes (ISA) y la dirección del director ecuatoriano, Andrey Aistaiza.
28 de mayo de 2018 - Por Daniel González Cabello
Cuba y Ecuador no sólo comparten la sangre latinoamericana que corre por las venas de quienes habitan estas naciones; también los unen la cultura y testigo de esto fue el concierto "Caribeandes" ofrecido recientemente en la Sala Covarrubias del Teatro Nacional de Cuba por parte de la Banda de Conciertos de la Universidad de las Artes (ISA) y la dirección del maestro y director de la Escuela de Artes Sonoras de la Universidad de las Artes de Ecuador, Andrey Aistaiza.
El encuentro sinfónico fue desarrollado gracias a convenios de colaboración e intercambio firmados entre directivos de ambos centros de altos estudios artísticos en el contexto de la pasada edición de Universidad 2018 para estrechar lazos amistad y diálogo cultural entre universitarios de los dos países.
Temas transcendentales de importantes compositores del panorama musical cubano y ecuatoriano fueron interpretados por el colectivo de jóvenes talentosos que forman parte de la Banda de Conciertos del ISA y la magestuosa dirección del maestro Aistaiza, quien expresó sentirse enormemente feliz de poder trabajar junto a estos jóvenes músicos y ofrecer la música del país centroamericano ante el público cubano.
El concierto fue propicio también para reconocer el valor de las nuevas generaciones de músicos de nuestro país, que con total talento y profesionalidad interpretaron temas de algunos de los más grandes compositores de la isla como Gonzalo Roig. A través de la dirección orquestal de las jóvenes Jessica Rivero y Alice Jane, se puso también en evidencia el gran talento de nuestros jóvenes músicos y la capacidad creativa de la mujer, de lograr dirigir y hacerlo con gran éxito.
La ovación del público fue constante tras la interpretación de las piezas, pero los aplausos más fuertes se sintieron luego de la interpretación de la zarzuela Cecilia Valdés bajo la batuta del maestro Andrey Aistaiza.
El concierto sinfónico Caribeandes constituyó sin dudas un momento para disfrutar de la buena música de ambos países y también para hermanar naciones y estrechar los vínculos entre Cuba y Ecuador.
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