Convertir en arte un sueño de vida
Víctor Rafael Blanco Montaño, es un hombre sencillo en apariencia y de un carácter muy agradable quien convirtió parte de su casa en un refugio artístico para los asociados y visitantes de las Galerías Pauyet en Ciego de Ávila.
14 de marzo de 2019 - Por Grechel Gonzáles y Melissa Villar
Rafael Blanco pasa sus días transformando cubiertos y cacerolas en desuso en seres que parecen tomar vida.
Víctor Rafael Blanco Montaño es un hombre sencillo en apariencia y de un carácter muy agradable quien convirtió parte de su casa en un refugio artístico para los asociados y visitantes de las Galerías Pauyet en Ciego de Ávila.
De joven no manifestaba interés por la artesanía, y en su familia nadie estaba relacionado con las artes, por lo que estudió Sistema Eléctrico Industrial. “La chispa surgió en pleno Período Especial, mis dos hijas eran pequeñas en aquel entonces y el dinero no me alcanzaba, así que empecé a hacer areticos y pulseras para vender”. Lo que comenzó como hobbie o trabajo ocasional, terminó convirtiéndose en un grupo fundado en 1998 que es en la actualidad referente de la artesanía en el país.
Víctor Rafael Blanco Montaño en pleno trabajo. Fotos: Tomadas del Facebook de Galería Pauyet
El nombre de sus instalaciones, Pauyet, es una voz de origen africano que significa mano con bastón de plata, símbolo de Obatalá. “No podía ponerle mi nombre porque yo no lo fundé solo, aquí hay ideas mías, pero la mayoría son de todas esas personas”, dice mientras señala hacia el taller lleno de creadores.

El grupo Pauyet utiliza como materia prima principal cuberterías de alpaca y una novedosa línea de joyería que emplea coral negro y conchas abulón. Al igual que el resto de los asociados al taller, Víctor Rafael aprendió solo a tallar estas aleaciones, la madera y la cerámica, para luego entrar a formar parte de la Asociación Cubana de Artesanos Artistas (ACAA).
Se considera admirador de todas las manifestaciones artísticas, “un amante de lo bello”, como su mujer lo define. “Todo lo que posee ese toque artístico me atrae. Pienso que todo en la vida es un arte y sus límites están difusos”.
Aparte de su afición por la orfebrería, Víctor Rafael tiene como entretenimientos pescar y montar bicicleta, este último lo practica diariamente, cuando el tiempo lo permite.
Una de sus colecciones más reconocidas es la serie El Quijote, que consta de 4 piezas de este singular personaje en diferentes posiciones. Estas obras fueron expuestas en el Festival Internacional de Artesanos en Miami, Florida, donde obtuvieron el segundo lugar.

Actualmente los principales objetivos que persigue Víctor Rafael Blanco Montaño es la expansión de galerías Pauyet a la Ciudad de Trinidad y la celebración de los 20 años de fundada la sede avileña con una exposición en La Habana.
La casa de este hombre ha quedado convertida en un museo para el arte, llena de vidrieras colmadas de esculturas diversas y creadores que descansan hasta moldear los metales en las más hermosas formas.
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