Apicuba busca nuevos horizontes
La entidad busca corresponder a los incrementos productivos de los últimos tiempos con mejores condiciones para el llamado beneficio de la miel y con una comercialización que satisfaga las exigencias de los clientes
15 de marzo de 2017 - Tomado de Granma
Corresponder a los incrementos productivos de los últimos tiempos con mejores condiciones para el llamado beneficio de la miel y con una comercialización que satisfaga las exigencias de los clientes dentro y fuera del país constituye prioridad esencial para la empresa Apicuba, la entidad del Ministerio de la Agricultura encargada de encauzar los destinos de este importante rubro.
Según confirmó a Granma el ingeniero Lázaro Bruno García, director general de Apicuba, los más de 500 productores primarios que tributan a la empresa —45 unidades básicas de producción cooperativa, 19 cooperativas de producción agropecuaria, 426 cooperativas de créditos y servicios y 13 brigadas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias— aportaron el pasado año 9 120 toneladas del alimento, una cifra que no se alcanzaba desde 1991.
De ese total se destinaron a la exportación 7 100 toneladas, fundamentalmente hacia países de la Unión Europea, y más de 300 se destinaron al mercado interno en divisa, todo lo cual pudiera ser superado este año a juzgar por los cálculos que han realizado y la tendencia que presenta esta rama en la Isla.
Con vistas a asumir el incremento productivo pronosticado, en estos momentos se está construyendo una tercera planta para el beneficio en la localidad de Ceiba, Artemisa, que se sumaría a las existentes en Sancti Spíritus (procesa como promedio el 70 % de la miel del país) y la de Contramaestre, Santiago de Cuba, recientemente rehabilitada, lo cual permitiría equilibrar el procesamiento en las tres regiones y con ello se reducirían considerablemente los gastos por concepto de transportación.
Alberto Bravo Pérez, director de la planta espirituana, confirmó que próximamente en esta unidad se ha previsto instalar un moderno sistema para el envasado en minidosis, similar al existente en El Cano, en La Habana, que representaría un incremento del valor agregado para el producto, reconocido por su elevada calidad e inocuidad en mercados internacionales.
Solo en los dos primeros meses del año, en Sancti Spíritus han sido procesadas más de 1 400 toneladas de miel —el pasado año se alcanzaron 4 935,9—, labor que incluye el filtrado del producto para la eliminación de las partículas mayores de 0,4 milímetros; así como la homogenización y posterior almacenamiento en tachos gigantes por un periodo de 48 a 72 horas y el envasado en bidones.

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