#LaHabana500…Endulzando la historia
A pesar de no ser para nada fan del chocolate, reconozco que es uno de los productos más populares del mundo. Encanta en todas sus versiones, olores y texturas, desde la semilla hasta la degustación
24 de agosto de 2019 - Elizabeth Cabrera Morejón
A pesar de no ser para nada fan del chocolate, reconozco que es uno de los productos más populares del mundo. Encanta en todas sus versiones, olores y texturas, desde la semilla hasta la degustación
En este sentido, el Museo Casa del Chocolate, ubicado entre las calles Amargura y Mercaderes de La Habana Vieja, brinda a sus visitantes un recorrido sobre la historia del cacao, su cultivo, producción y comercialización. Una sabrosa oportunidad para redescubrir esta ciudad en sus 500 años.
La misma surge sustentada en el hecho de que en Cuba tenemos cacao de gran calidad, aunque diste mucho de las variedades que se reconocen mundialmente. Luego de su fundación en noviembre de 2003, marcada por gran popularidad, este espacio de socialización para las familias cubanas contó con la venta de bombones de distintos tamaños y figuras singulares, así como la degustación de chocolate frío o caliente.
“La restauración de este inmueble, inspirado en el Museo de la Plaza Real de Bruselas, marcó el inicio del Proyecto Brujas, iniciativa de cooperación entre Cuba y el pueblo belga, a través del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que incluye la rehabilitación de 64 viviendas para familias del Centro Histórico de La Habana”.
Chocolate blanco, con leche, negro y con frutos secos, el sabor de tu elección o la combinación de ellos te invitan a disfrutar de la colección permanente de tazas chocolateras de porcelana procedentes de países como Alemania, Francia, Gran Bretaña e Italia, moldes de baquelita, chocolateras de cerámica, entre otros, que ambientan el lugar. “Elogios al chocolate de famosas personalidades, anécdotas vinculadas a este alimento, datos sobre el descubrimiento de la semilla en América y la llegada de esta a Europa, aparecen entre las referencias de la sala expositiva. Residencia de los condes de Lagunilla, el entonces punto de partida de la procesión del Santo Vía Crucis”.
El diseño original de este proyecto incluía también una pequeña fábrica en la que se elaboraban artesanalmente pasteles y bombones, idea surgida para saciar la siempre ardiente curiosidad de sus clientes, quienes muchas veces desconocen que todo el chocolate que aquí se consume viene del cacao de producción nacional, que se cultiva en Baracoa.
Lo cierto es que la Casa Museo del Chocolate es una parada casi obligatoria en la Habana Vieja, tanto para los amantes de este néctar como para quienes admiren el diseño y elaboración de figuras a partir de él.
Déjate embriagar por su inconfundible aroma mientras pasees por esta Habana que festeja, 500 años mediante, la dicha de sur una de las 7 Ciudades Maravilla del Mundo Moderno.
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