#LaHabana500… arte religioso para todos los tiempos (+ Fotos)
Testigo del incesante transitar de cubanos y extranjeros por la plaza de San Francisco de Asis, la Basílica Menor del Convento Homónimo, destaca por su arquitectura barroca, majestuosidad adornada por el vuelo de palomas y la inmortalizada presencia del Caballero de París.
17 de febrero de 2019 - Por Elizabeth Cabrera Morejón
Testigo del incesante transitar de cubanos y extranjeros por la plaza de San Francisco de Asis, la Basílica Menor del Convento Homónimo, destaca por su arquitectura barroca, majestuosidad adornada por el vuelo de palomas y la inmortalizada presencia del Caballero de París.
Foto por: Elizabeth Cabrera Morejón
La iglesia, devenida sala de concierto por su magnífica acústica ideal para presentaciones de música coral y de cámara, es el regalo que la comunidad de frailes fransiscanos le hizo a La Habana cuando se asentó en la zona occidental de la bahía. “El inmueble sirvió de cementerio a la mayor parte de la nobleza colonial de los siglos XVII y XVIII, entre ellos obispos, condes, capitanes generales, e incluso la virreina del Perú, la marquesa de Monte Claro”.

Foto por: Elizabeth Cabrera Morejón
Durante varios siglos el edificio fue sede de una escuela de bachillerato donde se impartían clases de Gramática, Filosofía, Teología y Matemática, hasta que en 1841 el gobierno colonial español se adueñó de los bienes de las comunidades religiosas y lo utilizó como almacén y oficina del Archivo General de La Habana.

Foto por: Elizabeth Cabrera Morejón
Actualmente los salones y galerías acogen diversas muestras transitorias de artistas contemporáneos cubanos y extranjeros, así como conferencias, presentaciones de libros y eventos, además de funcionar como sede permanente de la Camerata Romeu y el Festival de Música Antigua de La Habana.
“En la segunda planta se encuentra el Museo de Arte Sacro decorado con motivos religiosos, especialmente del culto católico con piezas del siglo XVII, pinturas, orfebrería, mobiliario religioso, textiles y vajillas de cerámica”.

Foto tomada de la internet
Construido totalmente en 1738, el antiguo convento está compuesto por tres naves sostenidas por doce columnas representando a los doce apóstoles de la iglesia católica. Cuenta además con una torre de 48 varas de altura (12 metros) que permite apreciar gran parte de la Habana Vieja, y que fuera la estructura más alta de la ciudad en su momento.


Foto tomada de la internet
Bautizada por muchos como la obra cumbre de la restauración en Cuba, la Basílica Menor y Convento de San Francisco de Asís celebra este año el aniversario 25 de su apertura como Museo de Arte Sacro y sala de conciertos, abierta al público todos los días de 9:00 de la mañana a 6:00 de la tarde, una oportunidad para conocer de cerca la génesis de esta ciudad que ya celebra sus 5 siglos de fundada.


Foto por: Elizabeth Cabrera Morejón
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