#LaHabana500… Cultura tras tus muros (+ Fotos)
La Habana, en sus casi 500 años de fundada, es una de las ciudades cubanas que mayor valor arquitectónico y patrimonial atesora. Sus edificaciones tienen historia propia y son parte innegable de esa mística que conquista los más variados gustos.
3 de agosto de 2019 - Por Elizabeth Cabrera
La Habana, en sus casi 500 años de fundada, es una de las ciudades cubanas que mayor valor arquitectónico y patrimonial atesora. Sus edificaciones tienen historia propia y son parte innegable de esa mística que conquista los más variados gustos. Construcciones monumentales, modernas edificios y otros que han sucumbido al paso del tiempo. Lo cierto es que la arquitectura habanera sigue robando miradas, sigue motivando instantáneas, sigue siendo parte de la cultura de esta urbe.
Ejemplo de ello es el popular templo ortodoxo ruso de “Nuestra Señora del Kazán”, una edificación que engalana desde el 2008 el transitar por la Avenida del Puerto. Toda la iglesia en si transmite paz y el tono blanco de sus paredes sobredimensiona su majestuosidad. La primera vez que estuve frente a ella, sus lujosas cúpulas doradas captaron mi atención inmediatamente. Lucía bella, imponente, dando la bendición a la Bahía de La Habana.
Símbolo de la consolidación y fortalecimiento de los nexos entre Cuba y Rusia, “fue resultado de la proposición que le hiciera Fidel Castro Ruz a Su Santidad Kirill durante la visita que este realizara en noviembre de 2004 a la nación caribeña, en su condición de Metropolita Smolensk y Kaliningrado”.
La Iglesia Ortodoxa Rusa de La Habana, con un área de 200 metros cuadrados, es el mayor edificio de esta Institución en América Latina, cuya construcción comenzó el 14 de febrero de 2006 y duró 32 meses. Fue ejecutada por especialistas de la Oficina del Historiador y de Rusia, con diseño de los arquitectos Rostislav Vorontsov (ruso) y Jaime Rodríguez (cubano).

“La iglesia de estilo bizantino tiene seis vistosas cúpulas, dos laminadas en oro (la mayor y la menor) y cuatro en bronce, las cuales están coronadas por cuatro cruces de oro sólido. La escalera de acceso fue construida con granito de la provincia de Sancti Spíritus y se dice que es la segunda más grande entre las construidas fuera de Rusia, solo antecedida por una en Israel. Está dividida en 11 áreas fundamentales: la morada del Arcipreste; el salón de reuniones; la Pila Bautismal, un área técnica; la Basílica; la Diócesis con un bloque habitacional; el mirador, la cocina, biblioteca, baños públicos y una tienda de utensilios religiosos”.

Este templo debe su nombre a Nuestra Señora de Kazán, virgen venerada por los ortodoxos rusos, que se reconoce como la Protectora de Rusia, símbolo de la Victoria y la libertad. Como todo mito o creencia religiosa, el origen de su historia tiene varias versiones.
“Una de las historias más difundidas cuenta que en 1579, una niña de nueve años de edad llamada Matrona, cuya casa se incendió en Kazán, vio en un sueño la imagen de la Virgen María y escuchó una voz que le pedía recuperar un icono sagrado oculto en las cenizas de su hogar. La niña descubrió el ícono envuelto en un antiguo lienzo y oculto bajo una estufa, donde habría sido enterrado desde la persecución cristiana emprendida en el siglo XIII por los tártaros. La imagen fue trasladada triunfalmente a la iglesia más cercana, el templo de San Nicolás y luego a la Catedral de la Anunciación, donde se hizo famoso por milagrosas curaciones de personas ciegas que acudían a rezar. Cien años después, en 1679, se construyó un templo en honor al icono en Kazán. Sin embargo, ahí se instaló una copia porque la verdadera imagen fue conservada en Moscú desde la victoria rusa sobre los polacos. En 1821 la imagen original se mudó una vez más, esta vez a San Petersburgo donde fue instalada en la nueva Catedral de Kazán. Para esa época, el ícono ya era muy popular ya habían nueve copias milagrosas en todo el país”.
Este pequeño pedazo de Rusia en el Centro Histórico de La Habana es muestra de lo valioso que es conservar la historia y sus edificaciones, esas que dan vida y embellecen a nuestra ciudad en su aniversario 500.

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