#LaHabana500… Caminando por El Prado (+ Fotos)
El Paseo del Prado luce por estos días los colores de la 13ª Bienal de La Habana, un intento por regalarle a esta urbe en sus 500 años, lo mejor del arte contemporáneo y convertirla en el tan necesario "corredor cultural".
27 de abril de 2019 - Por Elizabeth Cabrera Morejón
El Paseo del Prado luce por estos días los colores de la 13ª Bienal de La Habana, un intento por regalarle a esta urbe en sus 500 años, lo mejor del arte contemporáneo y convertirla en el tan necesario "corredor cultural".

La popular avenida habanera, nombrada inicialmente Alameda de Extramuros por hallarse afuera de las grandes murallas que cercaban la ciudad, fue construida en 1772 bajo el gobierno colonial del Marqués de la Torre, Capitán General de la isla.
“En 1902, con la intervención norteamericana, se lleva a cabo su reconstrucción, y el cambio de nombre a Paseo de Martí, en honor al apóstol de la independencia de Cuba, aunque el pueblo le siguió llamando El Prado, por costumbre y por la gran semejanza que tiene con su homólogo madrileño. La idea original era crear un bulevar de estilo europeo, tan espléndido como los que se encontraban de París, Barcelona o Madrid”.
Algunos años más tarde, en 1928, el arquitecto paisajista francés Jean-Claude Nicolas Forestier rediseñó este paseo devenido uno de los más importantes de La Habana y América Latina. La línea de árboles que custodia a los transeúntes, los bancos de mármol y las muy fotografiadas figuras de leones hechas de bronce, lo hacen un atractivo singular en medio de la ajetreada vida de La Habana Vieja.
“En sus linderos se ubicaron construcciones civiles de marcado uso social: sociedades de recreo; hoteles; cines; teatros e importantes mansiones de arquitectura ecléctica, cuyos diseños correspondían a solicitudes que trataban de imitar las modas arquitectónicas de Europa”.
El Prado fue la primera calle asfaltada en La Habana, y una de las más elegantes, característica que le permitió ser el primer lugar en Cuba donde se celebrara una pasarela de moda de alto lujo organizada por la gran casa francesa de alta costura Chanel, para presentar su colección Crucero 2016-2017.
El Prado habanero, testigo de sucesos culturales, políticos y sociales, de leyendas, crímenes y amores, quedó inaugurado oficialmente el 10 de octubre de 1928 y desde entonces ha sido un sitio de confluencias. Visitar La Habana y no recorrerlo, sería como visitar París y no ver la Torre Eiffel. El Prado, con casi un kilómetro de extensión, es más que un símbolo, es La Habana misma.

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