"La Rampa" late junto a una ciudad que vive sus primeros 500 años (+ Fotos)
Al mencionar los 500 años de La Habana no podemos olvidar un sitio que forma parte de la historia viviente de una ciudad que crece en el corazón de los capitalinos, de cada cubano que la camina y de las personas que eligen como destino turístico nuestra hermosa Isla.
9 de abril de 2019 - Por Raúl Vázquez
Al mencionar los 500 años de La Habana no podemos olvidar un sitio que forma parte de la historia viviente de una ciudad que crece en el corazón de los capitalinos, de cada cubano que la camina y de las personas que eligen como destino turístico nuestra hermosa Isla.

Llegar hasta la famosa calle 23, en pleno corazón del vedado, y no caminar por ¨La Rampa¨, es como dejar de conocer el Capitolio, el sabroso helado coppelia, disfrutar de una excelente película en el Cine Yara producida en el verde caimán de las Antillas o no tener ojos para compartir en familia el legendario paseo por El Prado y las vista que nos depara el Malecón anunciando que estamos en una de las ciudades más hermosas del mundo.

La Rampa de los habaneros, se muestra naciente cada día, impetuosa a cualquier hora, orgullosa de compartir con seres humanos que la visitan y que a veces andan por sus calles y aceras sin percatarse que tienen ante sí un pedazo de la historia viviente de esta nación.
Es la misma ¨Rampa¨ testigo de abrazos inconclusos, de pasiones robadas, de empeños y proyectos por hacer, de miradas enamoradas en cualquier dirección o de sonrisas que destapan mochilas llenas de sueños por cumplir. Es esa misma Rampa que orgullosos mencionamos con frecuencia, que llena sábados sin fin, semanas de trabajo o de espacios donde convergen diversas artes y centros laborales.
Desde allí también se defendió La Habana en los tiempos de la colonia, surgió un Pabellón Cuba para bien de la cultura y se encuentra 23 y M, una de las esquinas más céntricas de la capital, por solo citar ejemplos que la cuidan, la adornan y la hacen más querida.

Cuando La Habana cumpla 500 años, de seguro buena parte de ellos se conjugan con ¨La Rampa¨, lugar donde se respiran aires renovadores, donde la capital renace cada día, donde seguiremos creciendo como cubanos y donde la magia se conjuga con la realidad para mostrar un sentimiento que se pega como idiosincrasia natural de los que vivimos aquí, en una urbe que enseña sus mejores momentos.

No puede ser de otra manera, La Rampa de mi Habana, Cuba, es como una brújula que al paso de los años sigue dando el norte de acariciar una ciudad con hermosos encantos, de apreciar y valorar donde vivimos, de conjugar el almanaque que no se detiene y que nos anuncia que esa misma Rampa que mencionamos con entrega, sin dudas, formará parte de los festejos por los 500 años de la capital cubana….¨Por mi Habana, lo más grande¨.
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